El 03 de junio Carlos Guajardo García, profesor de la Facultad de Derecho y director del Diplomado en Criminología de la Universidad Alberto Hurtado, expuso en la Cátedra Jorge Rosell, instancia académica impulsada por la Asociación Latinoamericana de Derecho Penal y Criminología (ALPEC) junto a diversas universidades iberoamericanas.

Su ponencia, titulada “Experiencia de Chile ante una Nueva Criminalidad”, situó al país en el centro del debate regional sobre seguridad y crimen organizado transnacional.
Guajardo, sociólogo y máster en Criminología por la Universidad de Barcelona, sostuvo que Chile ha transitado desde una criminalidad históricamente desorganizada hacia un escenario dominado por redes transnacionales. Así, advirtió que el país no solo enfrenta un aumento en los índices delictuales, sino una transformación profunda en la forma en que se ejecutan los delitos: “Chile ha dejado de ser una zona de tránsito para convertirse en un mercado de consumo, aprovechando brechas en el control aduanero de puertos estratégicos como San Antonio y Valparaíso”, aseguró.
Uno de los ejes más destacados de su presentación fue el concepto de gobernanza criminal, es decir, “la capacidad de grupos como el Tren de Aragua de ejercer control territorial en asentamientos precarios, monopolizando la fuerza y los servicios básicos ante la ausencia del Estado”.
El académico planteó que la respuesta institucional no puede reducirse a la persecución de individuos, sino que debe apuntar a desarticular el modelo de negocio del crimen organizado. Para ello, propuso un enfoque estructurado en cuatro pilares —prevención, persecución estratégica, protección de víctimas y cooperación internacional— inspirados en estándares de las Naciones Unidas.
Guajardo concluyó que comprender estas nuevas manifestaciones no es solo una tarea académica, “sino una exigencia urgente para un Estado que enfrenta una amenaza que avanza con mayor sofisticación que sus propias capacidades de respuesta, y que demanda no solo más recursos, sino una inteligencia institucional que aún está en deuda”.