Alfredo Zamudio en seminario de Derecho UAH: “La escuela es un refugio real y, para muchos, es el único”

El fundador y director de Espacios de Diálogo, y exdirector de la Misión Chile del Centro Nansen para la Paz y el Diálogo, Alfredo Zamudio, fue el invitado al seminario «Convivir en tiempos de conflicto: El poder del diálogo en comunidades educativas», organizado por el Programa de Mediación y Resolución de Conflictos de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, que se llevó a cabo el lunes 05 de octubre y que reunió a profesionales de diversas instituciones educacionales.

Al inicio del seminario-taller, la directora del Programa Rosa María Olave se refirió a las preguntas en torno a los conflictos que se generan en contextos educacionales, tanto en colegios como en instituciones de educación superior. “Cuando hablamos de convivencia, muchas veces ponemos el énfasis en cómo prevenir los conflictos, cómo evitar que ocurran o cómo intervenir cuando ya se han producido. Pero quizás hay una pregunta anterior que es importante plantearnos: ¿nos detenemos a pensar o reconocer los conflictos, las tensiones, que existen en nuestras comunidades? Porque los conflictos forman parte de la vida de cualquier comunidad”, dijo.

En ese sentido, la profesora Olave aseguró que las diferencias que existen entre las personas que integran las comunidades educativas son inevitables, lo que no significa asumir una mirada negativa sobre ellas: “Una comunidad que reconoce sus conflictos puede estar en mejores condiciones para abordarlos. El conflicto puede expresar una diferencia, una tensión que no ha sido suficientemente escuchada, una relación que se ha deteriorado o un problema que requiere ser abordado”.

Así, esta apertura a los conflictos, explicó, es una oportunidad para revisar lo que está ocurriendo, generar aprendizajes, modificar determinadas prácticas, de transformar las relaciones y la propia comunidad. “¿Qué necesitamos como comunidades educativas para poder reconocer y abordar nuestros conflictos de una manera que contribuya a fortalecer, y no a deteriorar, las relaciones que nos constituyen como comunidad?”, fue la pregunta rectora del encuentro que planteó la directora.

En representación de las autoridades de la Universidad Alberto Hurtado, el secretario general José Manuel Burmeinster dijo que el conflicto “es parte sustancial de personas diversas, heterogéneas y libres, en las cuales, naturalmente, va a haber desacuerdos. La pregunta no es cómo hacer desaparecer el conflicto, sino qué hacemos con ellos, si los transformamos en muros o en puentes para poder encontrarnos. Y esa pregunta hoy es urgente en el mundo”.

Burmeinster destacó la labor realizada por la profesora Olave, quien creó el Programa de Mediación y Resolución de Conflictos en 2013 y que, en sus palabras, “por más de una década ha cultivado en esta Universidad la convicción de que los conflictos pueden gestionarse de otra manera”. Y concluyó: “Para nosotros, el diálogo es una forma de aprender la educación y la vida en común, desde la convicción de que la dignidad de cada persona, y de quien piensa distinto, no se negocia”.

La escuela: un lugar donde se respeten y cuiden los derechos

Para Alfredo Zamudio la escuela no es solamente un lugar seguro en términos de seguridad física, sino también un lugar donde se respeten y cuiden los derechos. “La escuela es un refugio que, aunque es imperfecto, es real y para muchos es el único”, aseguró.

“Para muchos estudiantes, la escuela es un oasis emocional donde se encuentran con sus pares y pueden hacer realidad el anhelo tan necesario para todo ser humano, que es pertenecer a una comunidad y ser escuchados”, añadió, dirigiéndose a la audiencia.

Y afirmó: “Chile no necesita necesariamente más diagnósticos. Sabemos lo que hay que hacer. Entonces, hay que hacerse la pregunta: si sabemos lo que hay que hacer, ¿por qué no se hacen? ¿Qué podemos hacer para cambiar la desazón por la esperanza, y la inseguridad por el respeto?”.

El encuentro concluyó con un trabajo en grupos, acompañados por facilitadoras, y posteriormente un plenario.