Entre agosto y octubre se realizaron exitosamente las defensas de 37 estudiantes de la primera cohorte del Magíster en Derecho Penal de la Universidad Alberto Hurtado, tanto de su versión sincrónica como asincrónica, programa que se encuentra en proceso de postulación para conformar su tercera generación.
Se trata de un gran hito institucional para la Facultad de Derecho UAH, que se encuentra consolidando su oferta de postgrado y espera avanzar con igual fuerza con las demás cohortes.

«Nos llena de una enorme alegría y gratificación saber, por testimonio directo de nuestros propios estudiantes, que ya están poniendo en práctica, en su ejercicio profesional diario, la formación teórica y práctica que recibieron en las aulas. Ver cómo un grupo tan numeroso de abogadas y abogados cierra exitosamente una etapa tan importante es un motivo de profundo orgullo para nuestro programa, sobre todo al tratarse de la primera cohorte. Además, es un fuerte estimulo para continuar por esta senda y advertir aquellos aspectos que requieran cambios», aseguró el director (s) del programa, Juan Pablo Castillo.
Un aspecto que destacó el equipo del Magíster fue el egreso simultáneo de sus versiones sincrónica y asincrónica. «Cumplimos con nuestra aspiración de que, más allá de las particularidades de su impartición, ambas versiones fueran idénticas en cuanto a su rigor y forma de egreso», dijo.
Respecto de los sellos diferenciadores del proceso de egreso, Castillo aseguró que uno de ellos fue la variedad de instrumentos elegidos por las y los estudiantes para sus defensas orales, quienes abordaron problemáticas penales complejas de gran vigencia y alta relevancia dogmática. Así, pudieron elegir entre elaborar un informe en derecho, comentar una sentencia o presentar un recurso de nulidad ficticio.
«Entre estas tres modalidades destacamos el equilibrio, lo cual da cuenta de una cohorte bien heterogénea en cuanto a sus sensibilidades profesionales, ya que cada una de estas modalidades tiene sus propias particularidades y exigencias, y ver el nivel con el que las afrontaron demuestra de la versatilidad y solvencia de nuestros graduados», afirmó el académico.

Rigor dogmático, innovación y pertinencia
Entre las y los titulados que optaron por realizar informes en derecho y comentarios de jurisprudencia, comentó Castillo, varios desarrollaron investigaciones con un nivel de solidez bibliográfica y dogmática que permite su publicación en cualquier revista especializada del área penal.
«A modo de ejemplo, abordaron desde el análisis de garantías constitucionales en delitos como el abigeato —evaluado bajo el principio de legalidad y las exigencias de lex certa y lex stricta—, hasta la comunicabilidad en los delitos especiales propios respecto de la responsabilidad del extraneus, a propósito de la jurisprudencia reciente de la Corte Suprema», detalló.
En el análisis jurisprudencial, varios profundizaron en casos de relevancia histórica e institucional, como el episodio La Serena de la Caravana de la Muerte, fallos recientes sobre la formación del consentimiento en la suscripción engañosa de documentos, o discusiones del foro penal ordinario como la calificación de robos en bienes nacionales de uso público.

«Quisiera relevar el tratamiento de dogmática penal con enfoque de género presente en varios trabajos, abordando temas tan sensibles y complejos como la calificación jurídica e imputación subjetiva en contextos de extrema vulnerabilidad en casos de infanticidio o el modo de comprender la provocación suficiente en la legítima defensa. Esta variedad temática da cuenta del compromiso del programa con el rigor dogmático, la innovación y la pertinencia frente a los problemas más urgentes de la justicia penal contemporánea«, explicó.
Finalmente, el director (s) del Magíster en Derecho Penal enfatizó la estrategia docente implementada para sostener el rigor académico ante el crecimiento de la matrícula: «Dada la gran cantidad de estudiantes de esta primera cohorte, el programa incorporó a su claustro académico un número igualmente importante de profesoras y profesores guías. Esta ampliación garantizó desde el primer día un acompañamiento personalizado, riguroso y cercano para cada uno de los trabajos de investigación, lo cual se demostró en el cumplimiento del calendario que como programa nos habíamos autoimpuesto y que permitió el cierre de esta primera cohorte en el quinto semestre».