3° workshop NuestramemorIA: Desafíos que presentan los archivos indígenas para modelos de inteligencia artificial

Los archivos son la base de todos los desarrollos que hoy conocemos como inteligencia artificial: ¿Cómo tratamos estos archivos desde la computación cuando ni sus huellas ni sus registros son parte de lo que conocemos como la historia oficial? Estas son algunas de las preguntas claves que fueron abordadas en el tercer workshop NuestramemorIA “Archivos indígenas e inteligencia artificial”, realizado en la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado.

En la primera parte de la actividad, Domingo Mery, académico del Departamento de Ciencias de la Computación de la Pontificia Universidad Católica de Chile e investigador de NuestramemorIA, destacó el trabajo que se ha realizado en el proyecto con las colaboraciones con instituciones como Nos Buscamos, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos o la Fundación Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad.

Entre estas colaboraciones, destacan las realizadas recientemente con Radio Cooperativa y el archivo de la Facultad de Artes de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que han entregado material audiovisual de la época de la dictadura. Este material permite al equipo realizar entrenamientos de modelos de lenguaje local con el habla de la época, lo que posibilitará catalogar y realizar búsquedas en archivos de audio e imagen. “En este tipo de tareas, los modelos comerciales de inteligencia artificial tienen muy malos resultados”, señaló Domingo Mery. Y añade que “todas estas organizaciones han confiado en nuestra capacidad de garantizar seguridad y privacidad en el uso y manejo de sus archivos, para lo cual hemos realizado importantes inversiones en servidores que nos permiten dar estas garantías, gracias al financiamiento con el que contamos”, añadió el académico.

¿Exhibir lo que no debemos ver?

Mukurtu es una palabra que proviene del idioma aborigen australiano warumungu, y su significado es un bolso o morral que se utiliza para guardar elementos sagrados cumpliendo estrictas reglas: sólo pueden ser vistos con el permiso de los líderes de la comunidad. Este nombre fue el elegido para la plataforma digital de código abierto que presentó María Montenegro, académica del Global and International Studies en la Universidad de California – Irvine.

La invitada internacional de NuestramemorIA expuso sobre los desafíos del desarrollo de una archivística anticolonial digital y de protocolos culturales que permitan segmentar los accesos en torno a la pertenencia y rol en cada cultura. “Esta es una plataforma digital creada considerando las epistemologías de las comunidades indígenas, que da la posibilidad a estas comunidades de definir cuándo, cómo, y qué contenidos de sus archivos pueden ser vistos y conocidos en formato digital”.

La experta destacó que parte del trabajo tradicional de archivística ha involucrado el trato de objetos y archivos siendo recopilados, catalogados y registrados sin consentimiento de las comunidades a las que pertenecían, como también la atribución incorrecta y apropiación errónea de conocimientos indígenas, los que en muchos casos no fueron creados para el conocimiento o divulgación general.

El desafío que enfrenta Mukurtu es la traducción a entornos digitales de las normas y costumbres de las comunidades, un punto que se configura cada vez más crítico en el manejo de documentos y archivos para desarrollos de inteligencia artificial.

Los archivos privados como espacios de registro, memoria y resistencia

La memoria mapuche se sostiene en parte gracias a documentos vinculados a procesos históricos, de acuerdo a la presentación de Pablo Millalén, investigador postdoctoral de la Universidad de California – Los Angeles. Millalén relató en primera persona su experiencia familiar sobre el cuidado de archivos privados en el Lof Mañiuko, en la comuna de Galvarino. “Mi chuchu (abuela) me mostraba imágenes, documentos, cédulas de identidad de los que se habían ido, contratos de compraventa, de arriendos de 90 años, títulos de merced, todos documentos vinculados a procesos históricos y que construyen la memoria de la comunidad a través del nütram, la conversación profunda y experiencia compartida que se construye a través de las generaciones”.

Desde esta perspectiva, los archivos no constituyen simples depósitos de información, sino espacios vivos en los que se disputan interpretaciones sobre el pasado y se articulan memorias individuales y colectivas. El Tukulpanzungu es el concepto en mapudungun que se usa para expresar el traer al presente hechos e historias ocurridos en el pasado, y que permanecen alojados, principalmente, en la memoria de las familias. Esta idea existe, con algunas variantes, en diversas culturas indígenas, y la tecnología se incorpora, en este contexto, como una forma de mediación que amplía las posibilidades de preservar, organizar, relacionar y comunicar estos registros. Al mismo tiempo, los nuevos desarrollos abren nuevas interrogantes sobre cómo se construye el conocimiento histórico, vinculando el pasado con las experiencias colectivas y produciendo nuevas relaciones sociales y políticas en el presente.

Aprendizajes transversales y desafíos interdisciplinarios

La discusión del panel, dirigida por Hugo Rojas, académico de la Universidad Alberto Hurtado y de la Universidad Católica del Uruguay, además de investigador de NuestramemorIA y VioDemos, planteó una serie de desafíos desde la archivística y el manejo de documentos de comunidades indígenas hacia los desarrollos realizados con inteligencia artificial en los que trabaja NuestamemorIA. “El reto no es solo tecnológico, sino también epistemológico, ético y de gobernanza: desarrollar una IA que preserve el contexto, respete los derechos colectivos y contribuya a una gestión del patrimonio basada en la colaboración y la confianza, en lugar de la mera extracción de información”, señaló el también docente del Study Abroad Program de University of California en Chile.

Para NuestramemorIA, el trabajo conjunto con expertos y expertas del área de archivos indígenas confirma el desafío que estos presentan para el desarrollo de la IA: este tipo de registro contienen conocimientos contextualizados, colectivos y culturalmente situados que no pueden tratarse como datos convencionales. Esto exige modelos interdisciplinarios que integren soberanía de datos, consentimiento, protocolos culturales y participación efectiva de las comunidades, objetivos en los cuales el nuestro proyecto está trabajando conscientemente.