Una nota publicada en Cooperativa Ciencia destacó el trabajo de la investigadora postdoctoral de la Facultad de Derecho de la Universidad Alberto Hurtado, Catalina Mansilla, quien demostró que los constantes desplazamientos entre el campo y la urbe representan una estrategia activa y comunitaria para habitar, sostener y defender el territorio indígena.

Mansilla ha desarrollado durante varios años una investigación en el norte de Chile junto a mujeres aymara, constatando que mantienen sus vínculos territoriales mediante una intensa dinámica translocal, desplazándose periódicamente entre los centros urbanos y las zonas rurales para preservar la ganadería, las redes de cuidado y los lazos intergeneracionales.
Durante su trabajo de campo etnográfico, Mansilla identificó una expresión recurrente: «estar andando».
Fue esta expresión la que utilizó Mansilla para respaldar que este tipo de movilidad es una forma legítima de ocupación ha permitido integrar la diversidad de movilidades en los marcos de gobernanza territorial y en los tribunales de justicia.
Esto porque la institucionalidad chilena reconoce una movilidad más asociada a la trashumancia pastoral clásica, pero tiene más dificultades para considerar los flujos entre el campo y la ciudad como una forma de ocupación del territorio.
Fuente: cooperativaciencia.cl