El 11 de mayo, el Magíster en Derecho Procesal y Litigación de la Universidad Alberto Hurtado le dio la bienvenida a su segunda cohorte e inició el año académico 2026 con una conferencia de la ministra de la Corte Suprema de Canadá, Sheilah Martin, titulada “Proceso y prueba desde la Corte Suprema de Canadá”.

En total, el programa cuenta con 67 estudiantes —32 de la primera cohorte y 35 de la segunda— provenientes de 7 países de América Latina: Chile, Argentina, Uruguay, Panamá, Guatemala, República Dominicana y Perú.
La actividad estuvo patrocinada por la Embajada de Canadá en Chile, cuya máxima autoridad, Karolina Guay, envió un saludo a la comunidad de la Facultad de Derecho UAH: “Iniciativas como esta contribuyen de manera significativa a fortalecer los sólidos vínculos académicos entre Canadá y Chile. El compromiso de larga data de Canadá con el Estado de Derecho y la independencia judicial sustenta no solo nuestro marco jurídico interno, sino también nuestra relación con socios e instituciones en todo el mundo. La participación de la honorable magistrada Sheila Martin de la Corte Suprema de Canadá enriquece considerablemente esta discusión. Su amplia experiencia judicial y su destacada trayectoria académica ponen de relieve la importancia del intercambio jurídico comparado”, dijo la embajadora Guay.

Asimismo, la decana de la Facultad de Derecho UAH, Miriam Henríquez, agradeció las y los estudiantes del Magíster por confiar y elegir en el programa para continuar su formación. “Esto reafirma nuestro compromiso como Facultad de Derecho con la enseñanza de excelencia, una enseñanza rigurosa, actualizada y conectada con los desafíos reales del ejercicio profesional. Estudiar Derecho Procesal hoy es especialmente relevante. El proceso no es solo una técnica y una sucesión de reglas formales es, a mi juicio, una garantía del Estado de Derecho”, aseguró.

En un contexto como el de hoy, dijo la decana, “formarse en Derecho Procesal y Litigación importa para quienes litigan, para quienes asesoran, para quienes integran instituciones públicas, para quienes intervienen en los procedimientos administrativos y judiciales y también para quienes tienen la responsabilidad de decidir. En todos estos espacios se requiere conocimiento técnico, capacidad argumentativa, manejo probatorio, criterio estratégico y sentido ético”.
El director del programa, profesor Leonel González Postigo, afirmó que este Magíster nació con la convicción de que el sistema procesal, penal y civil requieren de una permanente, más allá de las realidades locales. Un programa que “produce un diálogo entre las distintas disciplinas y el derecho procesal y la litigación, y un diálogo permanente con el sistema comparado”.

La invitada para inaugurar el año académico, ministra Sheilah Martin, se formó en Derecho Civil y en Derecho Anglosajón, es bachiller en Derecho Civil y en Common Law por la Universidad de McGill, magíster en Derecho por la Universidad de Alberta y doctora en Ciencias Jurídicas por la Universidad de Toronto. Fue decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de Alberta, y a lo largo de su carrera ha ejercido como investigadora, abogada litigante, profesora universitaria. Entre sus áreas de especialización destacan el derecho procesal penal, el derecho constitucional, el derecho de familia y la responsabilidad civil.
“Creo que lo que estamos hablando hoy es parte de la mayor discusión sobre el Estado de Derecho, la importancia de la ley en las vidas de la gente, cómo ayudarlos a resolver problemas que no pueden resolver ellos mismos. Y lo que construimos para que nuestros pueblos resuelvan esos problemas dice mucho sobre nosotros mismos y sobre cómo nos importa su dignidad, cómo les permitimos restaurar el equilibrio en sus vidas. Queremos asegurarnos de que el público tenga total confianza de que están siendo tratados de manera justa y con igualdad para todos”, reflexionó la ministra Martin al inicio de su intervención.

Y enfatizó en lo importante que son este tipo de instancias: “Estas son conversaciones valiosas porque nos invitan no solo a aprender algo nuevo, sino a mirar nuestros propios procedimientos, principios y reglas con ojos nuevos. Nos recuerdan que ningún sistema legal tiene el monopolio sobre las buenas ideas. Y sé que muchas de las preguntas con las que los tribunales canadienses se encuentran respecto a la justicia, el acceso y la eficiencia son compartidas en sus jurisdicciones, incluso si nuestras aproximaciones son distintas”.